Como se hace un presupuesto

El presupuesto en sí empieza con la reunión de información sobre los ingresos recibidos y los gastos realizados en los seis o en los 12 meses anteriores. Esa información puede ser escrita en una planilla contable o simplemente en un cuaderno de notas.

Para hacer las cosas de otro modo, se puede comprar en cualquier librería una guía de presupuesto hogareño llamada Household Budget Book, que ya trae preimpresas diversas categorías de gasto familiar y puede ayudar a poner en claro las distintas entradas y salidas.

Consumer Action propone un camino simple para llegar al resultado final:

  • Empiece escribiendo de memoria cuánto gasta en categorías fijas.
  • Reúna la información incluida en los resúmenes de tarjetas de crédito, recibos de pago de servicios y chequeras.
  • Revise primero las anotaciones del mes o los dos meses anteriores para establecer un total de gastos básicos para las categorías más amplias. Luego, trate de reconstruir cómo fue el gasto mensual de los últimos 12 meses.
  • En la medida en que se vaya habituando, establezca sus propias categorías para personalizar su presupuesto.
  • El presupuesto debe tomar en cuenta el gasto mensual del último año en las categorías existentes, así como lo que planea gastar este año y nuevas categorías generadas por sus metas.

Todos los ingresos y gastos

controlando-el-presupuesto-03La información inicial, que será la base del presupuesto, debe ser agrupada en dos grandes categorías, ingresos y gastos.

En ingresos hay que anotar todos los ingresos: salarios fijos, trabajos por cuenta propia, subsidios por desempleo o discapacidad, intereses y dividendos, cuotas de alimentos, asignaciones por hijos, ingresos provenientes de trusts y anualidades. La visión sobre los recursos disponibles puede ser aún más realista si calcula sólo lo que queda después de pagar impuestos.

Los gastos pueden ser agrupados en dos clases: los gastos fijos y los flexibles. Los fijos son los que no varían o varían muy poco de un mes a otro, como el alquiler, las cuotas de créditos y seguros. Los gastos flexibles o variables cambian mes a mes, e incluyen alimentos, facturas de teléfono, entretenimiento, etcétera.

Según los expertos de Consumer Action, lo más conveniente es crear las categorías que resulten más útiles para el seguimiento de los gastos. Un sistema simple incluiría vivienda, alimento, pago de deudas, indumentaria, funcionamiento de la vivienda, transporte, gastos médicos, entretenimientos y misceláneas. El ahorro es una categoría de primera importancia en ese sistema.

Hay expertos que recomiendan ahorrar también en los gastos fijos como una forma de desarrollar los hábitos de ahorro

Con todo a la vista es más fácil

Los pasos de este proceso son fáciles de seguir, al menos según Consumer Action:

1) Proyecte los gastos mensuales para cada categoría, tomando como base los gastos del año anterior.

2) Haga una lista por anticipado con los ingresos que prevé recibir cada mes.

3) Integre sus metas. Si conoce lo que quiere, eso será una ayuda para alcanzar sus objetivos. Empiece por definir sus metas financieras y no financieras. Tenga en cuenta que tener más dinero no es una meta, sino sólo un medio para alcanzar las metas.

4) Ponga su foco en los ahorros. Un plan de ahorros es otra forma de cambiar sus hábitos en relación con el dinero. Planee ahorrar cada mes aunque fuesen sólo $5. Al final del año eso sumará $60. Después de tres años serán $180, más los intereses. Especifique en qué categorías va a hacer los recortes de gasto para poder ahorrar. Por ejemplo, puede ahorrar $25 por mes recortando los gastos en entretenimiento y en indumentaria.

5) Empiece a reducir su deuda. Puede ahorrar mucho dinero si anticipa la cancelación de planes de repago de deudas, por ejemplo con las tarjetas de crédito. Recorte los gastos en las tarjetas pero también haga cada mes un pago equivalente a los recortes. Las tarjetas de crédito pueden ser caras, sobre todo por las tasas de interés, que llegan a ser de hasta el 20% anual. Eso significa que se podría ahorrar $100 sobre un saldo de $500. Pague primero las deudas que cargan la mayor tasa de interés.

6) Ahorre para emergencias. Pérdidas de trabajo, pérdidas temporarias de beneficios o una emergencia médica pueden destruir su tranquilidad si lo sorprenden sin reservas.

El presupuesto requiere una participación activa y un grado de atención que puede variar en la medida en que cada uno se familiarice con sus rutinas.

Los buenos hábitos ayudan

controlando-el-presupuesto-02Pero llevar las cuentas en orden está lejos de ser un proceso demasiado complicado. Uno de los hábitos del presupuesto es el de registrar todo el dinero que se ingresa y todo lo que se gasta. Otro es el de revisar el presupuesto regularmente para comparar los planes con la realidad y hacer los ajustes necesarios.

Consumer Action agrega a esos hábitos otros que son clave para mantener una buena salud financiera y aumentar el patrimonio:

  • Invierta todo el dinero extra que cobre y también lo que reciba por algún golpe de suerte.
  • Dificulte las compras impulsivas dejando en su casa su chequera y sus tarjetas de crédito.
  • Pague las facturas a tiempo para evitar los recargos por morosidad y otros cargos financieros.
  • Para comprometerse a ahorrar, convierta el ahorro en un gasto fijo, o sea, en una categoría que le obligue a apartar todos los meses una suma determinada.

Una última advertencia es que el presupuesto no debe ser un motivo de sufrimiento. La gimnasia del presupuesto es algo que se puede disfrutar. Es difícil que un presupuesto pueda tener éxito si resulta tan estricto que no se puede cumplir.